Empujaste a un Dios — Episodio 10
Una heredera arruinada comparte sus últimos cuatro dólares con un sucio niño de la calle, sin imaginar que acaba de alimentar a un dios caído de la riqueza que le ha declarado la guerra al primo que la destruyó. Todo lo que toca se convierte en oro, pero cada gramo le cuesta un año de vida. ¿Hasta dónde llegará un niño-dios para recuperar el imperio de su madre, y qué sacrificará para salvar a la única persona que lo alimentó primero?